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¿Son los videojuegos responsables de la violencia?

Los videojuegos son una fuente de entretenimiento que lleva existiendo desde hace ya más de cincuenta años, empezando por clásicos como el Pong, hasta llegar a juegos increíblemente compuestos como los que juegan todos a día de hoy, como el Fortnite, o el Among Us, por decir ejemplos que conozcan tanto los jóvenes como los más mayores, (principalmente por verles a estos).

La evolución de las consolas portátiles de Nintendo. Seguro que a más de uno le suena haber jugado a una de estas.

Sin embargo, es un tópico recurrente, casi que cada vez más, el de padres no dejando jugar a sus hijos a videojuegos, porque estos ‘causan violencia’. A lo que se refieren es al hecho de que los videojuegos provocan que sus hijos se vuelvan adictos a estos, sufran ataques de furia al perder, y se vuelvan sanguinarios. Hoy, en esta entrada, voy a explicar por qué ninguno de los tres puntos es culpa de los propios videojuegos realmente.

Comencemos por el de la adición a estos. Es cierto que algunos juegos provocan adición, y con razón, ya que son muy divertidos, pero lo normal es que el jugador sea capaz de dejar por sí mismo el juego. Este punto es más culpa de los jugadores que de los juegos.

Continuaremos por el los ataques. Este consiste en el hecho de que algunos jugadores al perder en un juego sufren un colapso mental, y acaban en general gritando y hasta causando daños materiales, que van desde un plato hasta el televisor. Este fenómeno se conoce como ‘ Rage Quit’

Un ejemplo del dicho Rage Quit

Sin embargo, este, al igual que el anterior, es más culpa de los jugadores que de los juegos. A fin de cuentas, ¿Qué culpa tiene un juego de ser desesperante?

Finalizaré con el tercer punto. Este de los tres es el más controversial, y dicta que los jugadores se vuelven más violentos y con ganas de matar tras jugar a juegos. Este de los tres es el más fácil de defender pese a eso, ya que uno, todos los juegos que incitan a esos comportamientos tienen una valoración por edades para indicar a partir de que edad deberías poder jugar; y dos, no todos los juegos son violentos en primer lugar. Observa tú mismo este, que es uno de mis preferidos: Mini Metro.

Un gameplay de Mini Metro, un juego para toda la familia de hacer funcionar sistemas de metros de todo el mundo.

En resumen, yo creo que los videojuegos no son violentos en absoluto, es más culpa de los jugadores y padres de estos irresponsables que de los juegos.

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